La pérdida de las costas tiene más consecuencias de las que sospechas.

Artículo por Nicolás Mayorga, ingeniero ambiental y director de la ONG La Orden del Cóndor.

Fotografía aérea de las playas del parque nacional natural Tayrona ubicado en Colombia – Fotografía de worldpackers

La erosión costera es por lejos la más visible de las consecuencias del cambio climático en zonas de litoral. Es sin lugar a dudas una pérdida, aunque gradual, muy grande para el planeta tierra en términos geológicos además de ecosistémicos, biológicos y antrópicos. Como unidad geológica, las costas se encargan de ser el área de transición entre el mar y las zonas continentales, peninsulares e insulares. Lo que las convierte en áreas de amortiguamiento de los oleajes marinos que llegan a la costa con gran fuerza.

A nivel ecosistémico, las zonas costeras cercanas a los ríos funcionan como el espacio donde los manglares prosperan con todas sus especies de fauna y de flora. Y en cuanto al componente antrópico, las playas son los atractivos turísticos insignias de todas estas zonas, lo que dinamiza y mueve enormemente la economía en muchas regiones del mundo.

Turistas y bañistas tomando el sol en una playa en Cartagena de indias Colombia- Fotografía de El Universal 

Sin embargo, todos estos servicios ecosistémicos, se están viendo amenazados por cuenta de la erosión que, yendo en contra de los servicios anteriormente mencionados, están generando consecuencias ambientales negativas como lo son:

  • El aumento en la fuerza destructiva de los oleajes marinos en zonas costeras, insulares y peninsulares.  
  • La destrucción de flora y fauna en ecosistemas de manglar, al dejar expuestas las raíces de sus especies vegetales. Lo que los deja vulnerables ante la fuerza del oleaje, degradando por completo su estructura ecológica.
  • Menor presencia de turistas en consecuencia a la perdida de atractivo paisajístico en las zonas costeras, disminuyendo la actividad económica.

Así mismo, se vuelve importante decir que, así como el cambio climático, producido por la actividad industrial que emana gases de efecto invernadero a la atmósfera y que aumenta el nivel del mar provocando mayor oleaje, es causa directa de la erosión costera, también lo son directamente estas acciones humanas:

  • La construcción de obras civiles en playas, disminuyendo cada vez más las áreas costeras.
  • Los espolones mal ubicados, que suelen evitar la erosión costera en una zona, pero agravar este mismo problema en otras áreas.
  • La tala indiscriminada de especies de flora en los ecosistemas de manglar, lo que trae como consecuencia, una menor capacidad de absorción de la fuerza del oleaje que se ejerce en la línea costera.
  • La extracción de arenas y limos de zonas costeras para su uso en construcciones, dejando la zona litoral cada vez más desprotegida

En definitiva, la erosión costera es una de esas problemáticas ambientales que enseña no solo el daño que representa un fenómeno ambiental para los biomas marino costeros en este caso. Sino que también evidencia lo mucho que se puede ver afectado el hombre por sus propias acciones aquí en la tierra, además de reflejar su enorme ignorancia y arrogancia que van de la mano condenándole cada vez más, a un camino sin retorno para si mismo y para toda su descendencia.